A veces nos pillan de sorpresa, como los olores. Unas palabras de una voz con un acento concreto, quizás en una grabación antigua. O una nota concreta de una guitarra con quejío. Pero sucede más cuando nuestra atención está afinada y nosotras presentes.
A mí me pasa con el comienzo de un vinilo que tengo. El directo de U2 Rattle and Hum. Antes de que comience el guitarreo, hay unas respiraciones, el rugir efervescente del público, unas notas de bajo perdidas. Y ya tengo 17 años hde nuevo, como Violeta Parra.
En canto de los pájaros esta tarde, desde mi balcón, me llevó a un bosque de la Vera…
El sonido de los cuencos cantores (o tibetanos) me lleva lejos, pero hacia adentro, como un tobogán.
Y a tí ¿qué sonidos te transportan? ¿A dónde? ¿Dentro, fuera? Dejanos un comentario en la publicación original en Instagram.