Una de las mayores satisfacciones que me ha dado el porteo es poder hacer lo que quiera o necesite en un momento dado y a la vez poder atender a mi hija. No tener que mirar con quien dejar a mi bebé y ser autosuficiente no tiene precio.

Cuando mi hija Vega tenía 9 meses llegó el día de la vendimia familiar. ¿Y ahora qué hago yo para participar y cuidar de mi hija? Con Vega en mei-tai a la espalda empecé a vendimiar. Un ratito aguantó pero aquello pareció aburrirle. Luego cogí la carretilla para llevar las cajas con las uvas. Aquello parece que le gustó más, así que carretilla para arriba y para abajo pasamos la mañana muy entretenidas las dos.

Otro día en que el porteo me ayudo enormemente fue el día del funeral de mi abuela. Vega tenía 2 años. Me ofrecieron atenderla durante la misa. Sin embargo Vega pidió madre, así que me la puse en la bandolera, a la teta y entramos en la iglesia y se durmió. Podía parecer que era yo quien llevaba a mi hija, sin embargo la realidad es que era su abrazo el que me daba fuerzas y me sostenía a mí

Y bailar, con lo que me gusta bailar. He ido con Vega de verbena y hemos bailado juntas. Lejos de los altavoces eso sí. Incluso si se quedaba dormida podía quedarme bailando un poco más. Una vez se me despertó en el camino de vuelta a casa y me dijo que nos volviéramos al baile.

También en una verbena lloré por no poder estar allí bailando con mi hija Maia sobre mi pecho.

Lo que me quedé con ganas de  hacer y no pude fue ir al concierto de uno de mis grupos favoritos. No se me ocurrió cómo proteger sus oídos. Poco después  vi en las redes sociales a una madre porteando a su bebé en un concierto con unos cascos especiales. Lástima no se me ocurriera la idea.

Recientemente en una obra de teatro cual fue mi sorpresa y alegría al ver a una madre salir al escenario llevando a su bebé encima. Me dieron ganas de subir corriendo al escenario a felicitarla.

Quizás haya quien piense que ese bebé en esos momentos esté mejor en casa o al cuidado de otra persona, o que quizás hay cosas que es mejor dejar para más tarde. Sin embargo para mí la libertad de movimiento y acción para hacer estas actividades que de otra forma no podría o tendría que hacer sola es una gran satisfacción. Y estoy segura que para mi hija también.

Un abrazo.
Mónica

 

Mónica imparte un taller de porteo ergonómico el día 14 de mayo.